Inici > Borges, Homer > La ceguesa d’Homer, segons Oscar Wilde i Borges

La ceguesa d’Homer, segons Oscar Wilde i Borges

.

.

I have sometimes thought that the story of Homer’s blindness might be really an artistic myth created in critical days, and serving to remind us not merely that the great poet is always a seer, seeing less with the eyes of the body than he does with the eyes of the soul, but he is a true singer also, building his song out of music, repeating each line over and over again till he has caught the secret of its melody, chaunting in darkness the words that are winged with light.

Oscar Wilde
The critic as artist: with some remarks upon the importance of doing nothing
The works of Oscar Wilde


.

.

.

.

.

..

[…]

Ser ciego tiene sus ventajas. Yo le debo a la sombra algunos dones: le debo el anglo-sajón, mi escaso conocimiento del islandés, el goce de tantas líneas, de tantos versos, de tantos poemas, y de haber escrito otro libro, titulado con cierta falsedad, con cierta jactancia, Elogio de la sombra.

Quiero hablar ahora de otros casos, de casos ilustres. Vamos a empezar por ese muy evidente ejemplo de la amistad, de la poesía, de la ceguera; por quien ha sido considerado el más alto de los poetas: Homero. (Sabemos de otro poeta griego ciego, Tamiris, cuya obra se ha perdido, y lo sabemos principalmente por una referencia de Milton, otro ilustre ciego. Tamiris fue vencido en un certamen por las musas, quienes rompieron su lira y le quitaron la vista.)

Existe una hipótesis muy curiosa, que no creo que sea histórica, pero que es intelectualmente agradable, de Oscar Wilde. En general, los escritores tratan de que lo que dicen parezca profundo; Wilde era un hombre profundo que trataba de parecer frívolo. Sin embargo, quería que lo imagináramos como un conversador, quería que pen­sáramos en él como Platón pensaba en la poesía, “esa cosa liviana, ala­da y sagrada”. Pues bien, esa cosa liviana, alada y sagrada que fue Os­car Wilde, dijo que la Antigüedad había representado a Homero como un poeta ciego, y que había procedido deliberadamente.

No sabemos si Homero existió. El hecho de que siete ciudades se disputaran su nombre basta para hacernos dudar de su historicidad. Quizá no hubo un Homero, hubo muchos griegos que ocultamos ba­jo el nombre de Homero. Las tradiciones son unánimes en mostrar­nos un poeta ciego; sin embargo, la poesía de Homero es visual, mu­chas veces espléndidamente visual; como lo fue, en menor grado desde luego, la poesía de Osear Wilde.

Wilde se dio cuenta de que su poesía era demasiado visual y qui­so curarse de ese defecto: quiso hacer poesía que fuera también au­ditiva, musical, digamos como la poesía de Tennyson o de Verlaine, a quienes él quería y admiraba tanto. Wilde se dijo: “Los griegos sos­tuvieron que Homero era ciego para significar que la poesía no de­be ser visual, que su deber es ser auditiva”. De ahí el de la musique avant toute chose de Verlaine, de ahí el simbolismo contemporáneo de Wilde.

Podemos pensar que Homero no existió pero que a los griegos les gustaba imaginarlo ciego para insistir en el hecho de que la poesía es ante todo música, que la poesía es ante todo la lira, y que lo visual puede existir o no existir en un poeta. 

[…]

.

Jorge Luis Borges
La ceguera
Siete noches

 

.

.

.

.

.


Jorge Luis Borges

Obras completas 1975-1985

Emecé editores

Buenos Aires, Argentina, 2005

ISBN: 9789500426473

.

.

.

.

  1. Encara no hi ha cap comentari.
  1. No trackbacks yet.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

%d bloggers like this: