Arxius

Archive for gener de 2014

Els herois, personatges i llocs troians i odisseics a la Bibliotheca Musarum, de Joan Cavalleria i Dulach (1681). La mitografia en el sis-cents català

.

.

.

GazophylaciumJoan Lacavalleria i Dulach, ciutadà de Barcelona, on hi nasqué el 1640, i doctor en drets, és bàsicament conegut com a autor del que fou el gran diccionari català fins a la publicació del de Pere Labèrnia, el Gazophylacium Catalano-Latinum, imprès a Barcelona el 1696 per Antoni Lacavalleria. El Gazophylacium, el “Tresor”, era una eina per a l’aprenentatge del llatí, a partir del català, si bé el fet que no es limiti a la pura traducció dels vocables, sinó que per a cada terme en català hi inclogui generalment una breu definició, en aquesta llengua, el fa una obra de lexicografia catalana de gran interès.Gazophylacium p

De l’extensió i perdurança de l’ús del Gazophylacium ens en donen testimoni els versos del mallorquí Marià Aguiló, nascut el 1825, uns 130 anys després de la publicació del referit diccionari:

.

D’infant, la llengua del Laci
m’ensenyava un reverend
a cops de Gazophilaci,
i abans que encetés Horaci
n’esbucaren el convent.
.
Marià Aguiló
Al lector

.

.

Bibliotheca musarum - 1El 1681, quinze anys abans de la publicació del seu Gazophylacium, Joan Lacavalleria donà a la impremta un llibre en dos volums, titulat Bibliotheca Musarum sive Phrasium poeticarum epithetorum, synonymorumque cum interpretatione hispana thesaurus, que publicà, com en el cas del Gazophylacium, l’impressor Antoni Lacavalleria (continuador de la impremta de Pere Lacavalleria, pare de Joan).

A diferència del Gazophylacium, el Bibliotheca Musarum no és en català i llatí, sinó en castellà i llatí. Joan Lacavalleria dedica aquesta seva obra “A los humanistas”, i en la seva introducció ens indica que es tracta de la refosa de material que es trobava en diverses obres:Bibliotheca musarum - 2

L’ “Smetio“, és a dir, el popular vocabulari de locucions llatines del metge i humanista flamenc Hendrik Smet; l'”Officina Textoris“, de l’humanista francès Jean Tixier de Ravisi (Johannes Textor Ravisius); el “Delectus Epithetorum“; l'”Scala Parnassi“; l'”Arte Poetica“; el “Tesoro Poetico“; les “Elegancias Poeticas”, etc.

Entre els diferents continguts de l’obra, el que n’ocupa la major part és un diccionari de noms de lloc i de personatges, extret d’autors llatins clàssics (Virgili, Ovidi, etc.), amb indicació de la llargada de les seves síl·labes, amb una breu explicació en castellà, amb cita de fragments d’obres clàssiques on apareix el nom en qüestió, sinònims, epítets aplicats al personatge de que se tracta, etc.

A continuació transcrivim les principals definicions “en romance” dels noms d’herois, personatges i llocs relatius a les històries troianes i odisseiques, fent-nos així una idea de quina visió en podia obtenir, a finals del segle XVII, un “humanista” lector de l’obra de Lacavalleria. Com a curiositat, l’errada d’atribuïr a Ulisses la mort d’Aquil·les, tot i que abans, al parlar de Paris, s’indica que fou ell, qui l’occí.

.

.

.

Achilles.- Hijo de Peleo Rey de Tessalia, y de la Diosa Thetis, hija de Nereo: nieto de Eaco, y uno de los Principes de Grecia que sitiaron à Troya. Los Poetas fingen, que su madre le bañò tres vezes en la laguna Stygia, lo que le hizo invulnerable, excepto en el talon por el qual su madre le cogiò, y tenia cuando le bañava en la laguna. Tuvo por su maestro à Chiron el Centauro, y despues su madre le embiò à la Corte del Rey Lycomedes, adonde tomò al vestido de donzella para evitar con esas trama la ocasion de ir à la guerra de Troya; donde segun el Oraculo avia de morir; empero Ulisses lo descubriò. Hallandose en el sitio de esa ciudad matò a Hector, y despues de aver arrastrado su cuerpo al rededor de Troya, lo vendiò al Rey Priamo su Padre, à quien pidiò Polyxena su hija para casarse con ella; pero estando para celebrar el casamiento en el Templo de Apollo, Paris hermano de Hector mató à Achilles con una saeta, con que le atravessò el talon.

Aeneas.- Eneas hijo de Anchises, y de la diosa Venus, Principe de Troya, à quien dà grande fama el Poema de Virgilio. Casò en primer lugar con Creusa hija del Rey Priamo, de la qual tuvo a Iulo, llamado también Ascanio. Después que los Griegos hubieron rendido à Troya, se fue para Italia, adonde tomò por su segunda mujer à la viuda hija del Rey Latino, prometida à Turno, al qual Eneas venció y sucedió en el Reyno.

Agamemnon.- Hijo de Atreo y de Erope, marido de Clytemnestra, nieto de Tantalo, hermano de Menelao : Rey de Mycenas, General del Exercito de los Griegos en la guerra de Troya. Despues del rendimiento de essa Ciudad, à su buelta à su Reyno, Clytemnestra le hizo matar por Egysthe.

Ajax.- Hijo de Telamon, grande Capitan. Hallandose en el sitio de Troia pidió las armas de Achiles muerto, se las negaron, y se dieron a Ulysses, enloqueciò por la injusticia, y estando loco matava las fieras, que encontrava pensando matar à Ulysses su competidor, y bolviendo después sobre si, se matò con la espada, que en un desafio avía recibido de Hector, y los Dioses convirtieron su sangre en la flor Iacinto.

Briseis.- Hippodamia, assi llamada de su padre Briseo, natural de la Ciudad de Lyrnessa en Phrygia. Fue à Achilles, y robola despues Agamemnon.

Cassandra.- Hija de Priamo, Rey de Troya. Profeta muy acreditada. Agamemnon la salvò del incendio de Troya, y se la llevò consigo en Grecia.

Circe.- Hija del Sol y de Persa, hermana de Eeto Rey de los Colchos, hechizera muy acreditada, la qual se fue à Italia.

Clytemnestra.- Muger de Agamemnon, la qual conspirò con Egystho la muerte de su marido; pero Oreste su hijo, y de Agamemnon matò à su madre para vengar la muerte de su padre.

Cyclopes.- Gigantes en Sicilia cerca del monte Etna. Tienen un solo ojo en la frente; y la fabula los llama Ministros de Vulcano.

Diomedes.- Rey de Etolia, hijo de Tydeo, nieto de Oeneo, Rey de Calydonia, Capitan Griego. En el sitio de Troia heriò à Venus à la mano, y la Fabula dize que sus compañeros fueron transformados en aves.

Hector.- Hijo de Priamo Rey de Troya, que Achiles matò.

Hecuba.- Muger de Priamo, Rey de Troya, la cual (rendida aquella Ciudad por los Griegos) murió desesperada.

Bibliotheca musarum -4Helena.- Hija de Iupiter, y de Leda, muger de Tyndaro. Dize la Fabula que Helena tomò la figura de un cisne, y que el Dios la conociò. Casò con Menelao, rey de Argos, y en primer lugar Theseo la robò, y despues Alexandre, ò Paris hijo de Priamo. Menelao, y su hermano Agamemnon con el socorro de los Principes Griegos, para vengar el robo, destruyeron à la Ciudad de Troia. En el sitio mataron à Paris. Helena casò con Deifobo, mas fue entregada à su marido, el qual matò a Deifobo hermano de Paris.

Helenus.- Hijo de Priamo, adivino muy perito.

Hermione.- Hija de Menelao, y de Helena, prometida à Orestes por Tindaro, y también prometida a Pyrro por Menelao, el qual como se hallava en el sitio de Troia, ignorava que huviessen desposada à su hija en Argos. Orestes matò a Pyrro, y gozò de Hermiona.

Homerus.- El mas celebre de los Poetas Griegos, y según se refiere, fue cegado.

Ilias.- Cosa de Troia. Poema de Homero llamado Iliada, de dicha ciudad.

Ilium.- Troya, llamada assi del Rey Ilo, el qual la acrecentò.

Iphigenia.- Hija de Agamennon, y de Clytemnestra. Agamennon mató à un ciervo en la Aulida, y para satisfacer à la ira de Diana, quiso sacrificar à su hija: Diana movida de compassion sustituyó à una cierva en lugar de Ifigenia, à la qual la Diosa se la llevó à la Taurica, donde el Rey la hizo Presidenta de los Sacrificios de Diana

Ithaca.- Isla del mar Jonio, donde Ulysses reinò.

Menelaus.- Hijo de Atreo, y de Aeropa, hermano de Agamennon, y marido de Helena.

Nestor.- Hijo de Neleo; y de Chloris. Anduvo à la guerra de Troya siendo de edad de trescientos años. Fue muy elocuente, y su vejez le avía dado mucha experiencia.

Orestes.- Hijo de Agamennon, y de Clytemnestra, à quien el matò por ser adultera con Egistho: por loqual, y otros malos echos estimulado de su misma conciencia andava acossado de las Furias infernales que le abrasavan por varias Partes del mundo, hasta que delante del altar de la Diosa Diana fue absuelto à culpa y pena. Fue este Orestes gran amigo de Pilades.

Palladium.- Estatua de la Diosa Palas, que los Troianos creian aver bajado del Cielo, y la guardavan en el Templo de Troia. El Oraculo les dio à entender que la Ciudad nunca seria rendida, mientres tuviessen en su posession el Idolo, el cual Dionedes, y Tydides se llevaron, quando se hazia la guerra à Troia.

Paris.- Paris, llamado también Alexandro, hijo de Priamo Rey de Troya. La Discordia en el convite de las nupcias de Peleo echó una manzana de oro, con este lema, Detur pulchitiori. Paris fue escogido por Juez de Juno, Pallas, y Venus, y dio el premio à Venus. Despues passò en Grecia, donde robò à Helena, muger de Menelao, el qual fue causa de la guerra de Troya, y matò a Achiles, aunque despues Pyrrho le matò à èl.

Patroclus.- Hijo de Menecio, y de Stenela, muy amigo de Achilles: ambos juntos se fueron à la guerra de Troia. Patroclo aunque peleasse con las armas de Achilles, Hector le matò.

Bibliotheca musarum -3

Penelope.- Hija de Icaro, muger de Ulysses, la cual guardò inviolablemente su castidad por el espacio de veinte años que su marido estuvo ausente. Ulysses à su vuelta tomando el vestido de un mendigo, matò a todos los que quisieron violar à su muger.

Penthesilea.- Reyna de las Amazonas, la cual se fue à Troia para socorrerla contra los Griegos; donde Achilles la mato.

Pergama, -orum.- El Castillo de la Ciudad de Troya.

Polyphemus.- Gigante, hijo de Neptuno. No tenia mas que un ojo en la frente, y robava en los caminos de Sicilia, donde Ulysses le embriagò, y con un leño encendido le quitó el ojo.

Polyxena.- Hija de Priamo, y de Hecuba. Solenizandose las nupcias de Paris, y de Hecuba en el templo de Apolo, Paris matò a Achilles, à quien Hecuba era prometida. Rendida Troya, Pyrrho vengò la muerte de su padre con la de Polyxena.

Priamus.- Hijo de Laomedon, Rey de Troia. Rendida Troia, Pyrrho le matò.

Scamander.- Rio de Troya, llamado tambien Xanthus, donde se lavaban las doncellas antes de casarse.

Troja.- Region de la Asia menor, donde fue edificada la Ciudad de Troia por Apolo, y Neptuno, segun el concierto que hizieron con el Rey Laomedon.

Ulysses.- Hijo de Laertes Rey de Ithaca, y de Dulikio en Grecia, grande Capitan, muy eloquente, y muy astuto. Llegado que huvo à la guerra de Troya, robó el Paladion, y matò a Achilles, por cuyas armas riñiò con Aiax, y le venciò. Rendida que fue Troya, navegò por el mar diez años, por cuyo espacio quitò el ojo a Polyfemo, visitò la hechizera Circe, baxò a los Infiernos, y se livrò de las assechanzas de las Sirenas. Despues bolviò con el vestido de mendigo para ver à su muger, llamada Penelopa, y con este trage matò a aquellos, que quisieron violar su castidad.

.
.
.
.

Bibliotheca musarum - lloms

.

Gazophylacium pJoan Lacavalleria i Dulach

Gazophylacium Catalano-Latinum

Antonium Lacavalleria

Barcelona, 1696

.

.

Bibliotheca musarum - 1Joan Lacavalleria i Dulach

Bibliotheca Musarum sive Phrasium poeticarum
epithetorum, synonymorumque cum interpretatione
hispana thesaurus

Antonium Lacavalleria
Barcelona, 1681

.

.

.

L’estiu d’Ulisses, segons Manuel Rivera Moral

.

.

.

L’ESTIU D’ULISSES

Ulisses, publicista i internauta, escriu a Penèlope, arqueòloga

.

L'estiu d'Ulisses

Benvolguda Penèlope, que ets a Atapuerca: Vas canviar la fina i rossa sorra d’aquestes costes per la terra aspra d’aqueixes serres i mesetas. Que Déu i la cièn­cia i les corals de chicharras, i la premsa, continuïn protegint-vos, a tu i als teus col·legues. Perquè es compleixi i es desvetlli l’epopeia europea. Jo aquí excavant en la meva pròpia Sima de los Huesos, fet gairebé un porc, gairebé Ningú, gairebé No-res, amb cants de dolor i sirenes a la ràdio després de la darrera execució terrorista, refent anun­cis absolutament obsolets i filant lents poemes sense rima —molts, alexandrins— per al teu gust antic i mides més perfectes.

Em preguntes en la teva darrera carta amb què “dis­trec” les meves vacances de Rodrigues. Amb poques co­ses. Fa molts dies que visc ancorat en aquesta província romana. Oblides que, un altre cop, et vas emportar el cotxe, fresca? Al més lluny que he arribat ha sigut a certs baixos de la Part Alta, una nit, fent-me l’antro­pòleg i el licantrop i, una altra vegada, fent de pinya en un assaig dels castells (no et diré el nom de la colla, en aquest camp tu no ets mai neutral). Ah, me n’oblidava! Vaig anar també a una activitat de la Universitat d’Es­tiu: la xerrada del polític Soares, el portuguès; quin cu­tis, aquest vell socialista! Ja m’agradaria a mi, a la seva edat! Sembla com si els presidents ho fossin per tota la vida.

T’interesses per Argos i pel nostre Telèmac. El pri­mer va una mica volat. Ja veurem si no t’abraça i mor d’emoció a la teva tornada. Com borda! Els veïns, qual­sevol dia, ens declaren la guerra. Potser la causa sigui el balcó, o el Sac dels Vents, o que no passeja amb tu, dolça i única ama. Pel que fa a Telèmac, doncs vist i no vist. I que no li vinguin amb romanços. Això sí, s’ha fet més navegant que jo. Si tu veiessis com li van les mo­gudes al ciberespai i els moderns bars i garitos del Nàu­tic! Que no, dona, que no pensa venir per ajudar-te! Ni ho somiïs. Amb les assignatures que té penjades i amb lo maca que es posa la ciutat, no està —et dirà— ni per camps de treball ni per altres molt nobles es­ports de rescat. A més, toca en un grup tecno, Dedalus. En això, segueix en part les petjades de la mare. ¿Te’n recordes quan, en la teva època irlandesa, tot i amb el teu accent cockney, tu eres la Molly Bloom, la gran can­tant?

També et preocupes del meu august pare. A aquest home no el mata ni el subjecta ningú. Ja coneixes el seu pensar epicuri i senequista: “La meva pàtria està on pugui deixar el meu barret i hi hagi xerrera, pernil, ànim i bona presència”. Déu n’hi do, el vell Laertes. Es passa el dia tot sencer als ateneus, a l’Olimp, o al Camp de Mart, fent-la petar o mirant les noves muses d’aquesta temporada, les quals es passegen amb nom de deessa del cinema o de perfum i vestint més generoses que mai a la història.

Com pots comprovar, els altres, pilotant i sabatejant la seva pròpia vida (com nosaltres).

Tornaré a escriure’t. T’estima,

Ulisses. Tàrraco Nova, 11 de juliol de 1997

.

POSTDATA:

[…]

Cara Lopita: L’altre dia, vaig pensar que, amb tanta llibertat i tantes hores tancat, no estava on line amb el món exterior i m’estava tornant un gran solitari avorrit, així que vaig muntar un petit banquet casolà. Van venir la bella exnimfa Calipso i Circe, la fetillera, en la meva jo­ventut núvies raptores, les teves amigues. Em van pregun­tar per tu, si seguies buscant l’homo antecessor, aquell per­dut per trinxeres i dolinas burgaleses. Ja no em diuen “l’enginyós Ulisses” sinó “l’ingenu”, i no sé gaire bé per quin motiu. (Tants segles i encara indesxifrables, les dones!) També van vindre cavallers, abans escuders fidels meus a la guerra de Troia, gent sense memòria de tant de lotus i de vaques i de viatges durs que han recorregut. Va ser una festa mig sagrada. Va haver-hi de tot! Hi va participar un paisà meu del Sur, un doble d’Homer, que ens va cantar molt jondo. Vam menjar i beure amb exageració, nosal­tres, els sants llegendaris, que crèiem que ens ho havíem triscat tot ja en la vida.

[…]

Manuel Rivera Moral
L’estiu d’Ulisses (fragment)

.

.

.

.

L'estiu d'UlissesL’estiu d’Ulisses i altres contes

inclou:

L’estiu d’Ulisses
Manuel Rivera Moral
I Premi de Narrativa Curta per Internet “Tinet”
(Premis Ciutat de Tarragona 1997)
Cossetània Edicions. Valls, març de 1998
ISBN: 9788489890107

.

.

.

Lliçó de Carles Riba sobre Homer

.

.

.

Lliçons - Carles Riba

Entre el 1916 i el 1924 Carles Riba fou professor de l’Escola Superior de Bibliotecàries, dins del projecte cultural de la Mancomunitat i hi impartí, entre altres, lliçons de literatura grega. Aquestes foren recollides i publicades el 1927 sota el títol de Resum de literatura grega.

Ara, a principis del 2014, aquell volumet ha estat reeditat per Edicions Cal·lígraf, de Figueres, ampliat amb una introducció a càrrec d’Eusebi Ayensa i una Antologia de textos en traducció catalana, a càrrec també d’aquest darrer, que il·lustren la presentació que fa Riba dels principals autors de la literatura grega.

Una nova iniciativa editorial de la que ens n’hem de felicitar.

A títol de tast, i acollint la temàtica pròpia d’aquest espai, facilitem el text del que Carles Riba explicava a les seves futures bibliotecàries sobre Homer i les seves obres. Unes notes d’una brevetat i concisió i, alhora, completesa, que només un gran mestre pot assolir.

.

.

.

Homer

La tradició grega feia d’Homer un aede, cec i errant, autor dels dos grans poemes èpics que han arribat sen­cers fins a nosaltres, la Ilíada i l’Odissea. Per als grecs, Homer ja era com un semidéu, i la seva història, pu­rament mítica. La data en què suposaven que havia viscut, oscil·la entre els segles dotzè i setè; diverses ciu­tats, la majoria de dialecte jònic, es disputaven la glò­ria d’ésser la seva pàtria: entre elles, Esmirna i Quios.

La Ilíada i l’Odissea

En llur forma actual, i en les edicions corrents, cadas­cun d’aquests poemes consta de vint-i-quatre cants, llibres, o rapsòdies, amb un conjunt de dotze a quin­ze mil versos.

La Ilíada (o poema d’Ílion) té per tema la ira d’Aquil·les i les seves conseqüències. Desposseït d’una captiva per Agamèmnon, cabdill de l’exèrcit aliat grec que bloqueja Troia per rescatar Helena, Aquil·les es re­tira a la seva tenda. La seva absència ocasiona desastres terribles als grecs; Aquil·les, però, no consent a reprendre les armes fins que, occit el seu amic Pàtrocle per Hèctor, cabdill dels troians, sent deler de revenja. Hèctor mor travessat per la llança d’Aquil·les, i el poe­ma es clou amb els funerals d’Hèctor i de Pàtrocle. La Odissea (o poema d’Odisseu, forma grega del nom d’Ulisses) canta les aventures d’aquest heroi, que després de presa Troia anà deu anys errívol per mar. Arribat per fi a la seva pàtria d’Itaca, es dóna a conèi­xer al seu fill i a dos lleials servidors, i occeix la turba de prínceps que, en absència d’ell, pretenien la seva fidel esposa Penèlope i li feien estrall dels seus béns.

Caràcters de la poesia homèrica

Entre les balades guerreres a què hem al·ludit i Homer hem de suposar un llarg cultiu de l’èpica com a art. Tot en la poesia d’Homer hi fa creure: la flexibi­litat del vers hexàmetre, la manera com el seu ritme crea les formes del llenguatge, l’absolut convenciona­lisme d’aquest, el seu volgut arcaisme; per altra banda, l’ús de procediments estilístics evidentment tradici­onals, com els epítets que acompanyen els noms, les fórmules que apareixen sistemàticament, les imatges pomposes, etc. L’estil és simple, directe i ràpid en l’ex­pressió; però els episodis es despleguen en una len­titud incansable. Es, sobretot, noble: la sostinguda grandesa de la Ilíada no ha estat superada ni per Shakespeare; cap forma d’èpica popular no s’hi pot com­parar ni de lluny.

En l’acció intervenen constantment els déus; però no en una funció providencial, sinó com a parts personalment interessades. Ells i els herois vénen a constituir, almenys en la Ilíada, una humanitat superi­or no en qualitat, sinó en força: sovint la passió els acos­ta talment que els déus no es desassemblen dels herois sinó perquè no poden morir. Així, no cal cercar en els poemes homèrics, a diferència de totes les altres epo­peies, cap motivació religiosa, patriòtica o personal. Tot l’interès està en l’acció i en el sentiment humà en si; els poemes homèrics són plens d’eterna veritat humana, dins una atmosfera de poderosa fantasia que en fa tot un món, alhora real i redimit de la nostra realitat. Pe­rò Homer s’esborra i deixa cantar la Musa: ell és només el primer espectador del gran drama, persuadit que la fortuna i la ruïna dels homes antics han estat ordena­des «perquè hi hagués un cant per als homes a néixer».

Carles RibaCarles RIBA

.

.

.

.

Lliçons - Carles RibaCarles Riba
Resum de literatura grega

Antologia de textos a cura
d’Eusebi Ayensa

Assaig, 3
Edicions Cal·lígraf. Figueres, 2014

ISBN: 9788494049484

.

.

.

«Soi Odiséu…», «Siéu Ulisse…», «Ulisse so…». Ulisses ens parla de la seva Ítaca en asturià, occità i sard.

.

»

.

.

Só Ulisses, fill de Laertes, que vaig en boca dels homes
per tota llei de paranys, i la meva fama s’encela.
I habito Ítaca, aquell aguilar; i hi ha una muntanya
el Nèrit, tot tremolós de fullatges, que molt s’assenyala;
i entorn hi ha moltes illes poblades, que es toquen entre elles,
Dulíquion i Same i, coberta de boscos Zacintos.
Ara, la meva és baixa i, de totes, enmig del salobre,
és la que està més amunt, devers el costat on fosqueja,
i les altres enfronten el sol del matí i del migdia,
aspra, però nodrissa de bell jovent: és la terra
d’un, i el que és jo, no sé veure altra cosa que sigui més dolça.
»Sí, allí va tenir-me Calipso, divina entre dees,
[dins les coves balmades, glatint perquè fos marit d’ella;
i també em retingué l’arterosa Circe d’Eea,
dins les seves estades, glatint perquè fos marit d’ella;]
ara, que mai el meu dins el pit va deixar-se convèncer,
com que al món no hi ha res que sigui més dolç que la pàtria
d’un i els pares d’un, baldament s’habiti una casa
rica, al lluny, en un país estrany, separat dels seus pares.

Odissea IX, 19-36
Traducció (2ª) de Carles Riba

.

.

.

Canta musa en lengua asturiana

Soi Odiséu, el fiu de Laertes, el mesmu qu’ando en boca de tola xente peles mios astucies, y la mio gloria llega al cielu. 

Vivo n’Ítaca la que s’acolumbra de lloñe. Nella ta’l monte Néritu d’axitaos ramayos, mui distinguiu y ricu. Alredor hai abondes islles habitaes, mui allegaes unes a otres: Duliquiu, Samos y Zacintu, enllena viesques. La mio Ítaca asoma poco, tumbada na mar, y ye la más alloñada p’hacia poniente; les otres tiren más pa l’aurora y el sol.  

Ye aspiria pero cría bonos mozos. Y yo nun soi quien a contemplar otru lugar más dulce que la terra de mio. 

Y eso que me retuvo Calipso, divina ente les dioses, nes sos fonderes grutes, porfiando pa que fuere’l so home. D’igual maou, la rapiega Cierce retúvome nel palaciu d’Ea, naguando tamién porque fuere’l so home. 

Pero nun yeren a convencerme’l coral dientro’l pechu; porque nun hai nada que seya más dulce que la patria y los pas, anque ún tea viviendo lloñe nunca casa rica nuna tierra foriata, lloñe de los sos pas.

Odissea IX, 19-36

Versió en asturià de Mª Asunción Hevia González (2005)

.

.

.

Oudissèio Charloun Riéu 2

Siéu Ulisse, Enfant de Laerte, e tóuti lis ome me counèisson pèr mis engano, e ma glòri es mountado enjusqu’au Cèu.  Demore dins la pleclaro Itaco, mounte s’atrobo lou Baus Nerite emé sis aubre bacela dóu vènt. E i’a mai que d’uno isclo entour d’elo, Douliqui e Samos e Zacinte aboucassi. Itaco es la mai liuencho de la terro fermo e pounchejo de la mar, dóu caire de l’ahour; mai lis autro soun dóu coustat de l’Aubo e dóu Souleu. Itaco es arèbro, mai es bono nourriguiero de jouvént, e i’a pas d’autro terro que me fague tant gau de countempla. Segur que la noblo divo Calipsò m’a tenguu dins si baumo founso, me voulènt pèr soun ome; coume Circè, drudo d’engano, m’a tengu dins soun repaire, en iscli d’Ajaio, me voulènt tambèn pèr soun ome: mai éli m’an pas gagna lou cor dins moun pitre, tant i’a que rèn agrado mai coume la patrio e li parènt pèr aquéu que, liuen de si gènt, demoro dins uno terre estranjo, fuguésse-ti dins un riche palais.

Odissea IX, 19-36

Versió en occità de Charloun Riéu (1907)

.

.

.

Odissea Rubattu

Ulisse so, de Laerte su fizu,
pro sas trassas connotu e fentomadu
in su mundu e in s’Olimpu biadu!
Abbertu apo in Ìtaca su chizu 
ue superbu Neritu est paradu
chi de sos bentos nos parat s’impizu.
Non lontana Zacinto b’est buscosa
cun Dulìchio e Same donosa.

Pedras e iscoglieras in tottue 
b’at in sa terra mia e zente forte.
Ma cosa pius dulche, non cres tue?
b’at de nàschere, biver, bider morte
in su própriu logu? Aterue,
cun promissas d’eterna bonasorte,
Circe e Calipso mi cherian ‘sposu, 
ma chie est fora ‘e domo no at gosu!
 

Odissea IX, 19-36

 Versió en sard d’Antoninu Rubattu (2005)

.

.

.

Canta musa en lengua asturianaMª Asunción Hevia Gónzález. Llingua asturiana y literatura
Ed Trabe

Citada a:
Ramiro González Delgado
Canta, musa, en lengua asturiana
Estudios de traducción y tradición clásica

Editorial Académica Española. Saarbrücken, Alemania, 2012
ISBN: 9783848471508

.

.

Oudissèio Charloun Riéu 2

L’Oudissèio

d’Oumèro

Revirado au provençau pèr Charloun Riéu

Encò de P. Ruat

Marsiho (Marsella), 1907

 

.

.

Odissea RubattuOdissea

Bortado in limba sarda dae Antoninu Rubattu

Domus de Janas

Selargius (Sardigna), 2005

ISBN: 8888569199

.

.

.

«Cóntame Musa daquel home de multiforme enxeño…». Invocació de l’Odissea en gallec per Gonzalo Rudiño

.

..

.

Odisea galego

Cóntame Musa daquel home de multiforme enxeño que despois de asolar o sacro baluarte de Troia, vagou longuísimo tempo, coñecendo cidades e ánimos de innumeros pobos, e padeceu no seu ánimo sufrimentos sen límite na súa navegación polo Ponto para salvar a vida propia e dos seus compañeiros no seu retorno á patria. Mais a eles nin así puido salvalos como era o seu desexo, e todos pereceron pola súa loucura. Insensatos que devoraron as sacras vacas do Sol fillo de Hiperión, que non permitiu ollar na luz do regreso. Destas cousas fálanos agora, iniciando onde degores, ¡oh Deusa filla de Zeus!

.

Odisea, I, 1-7

Traducció al gallec de Gonzalo Rudiño

.

.

.

.

Odisea galegoHomero

Odisea

Traducció de Gonzalo Rudiño

Toxosoutos. A Coruña, 2007
ISBN: 9788496673298

.

.

.

«Mortal infliction», de Gregory Corso. Ulisses i Polifem a la «Beat Generation»

.

.

.

.

MORTAL INFLICTION
.
I think of Polyphemus bellowing his lowly woe
seated high on a cliff
sun-tight legs dangling into the sea
his fumbling hands grappling his burnt eye
And I think he will remain like that
because it’s impossible for him to die—
.
Ulysses is dead
by now he’s dead
And how wise was he
who blinded a thing of immortality?

Gregory_Corso

Gregory Corso
(NYC, New York, 1930 – Minnesota, 2001)

.
Gregory Corso

.

.

.

Gregory Corso, the flower of the beat generation, is gone. He has been plucked to grace the Daddy garden and all in heaven are magnified and amused. I first encountered Gregory long ago in front of the Chelsea Hotel. He lifted his overcoat and dropped his trousers, spewing Latin expletives. Seeing my astonished face, he laughed and said, “I’m not mooning you sweetheart, I’m mooning the world.” I remember thinking, how fortunate for the world to be privy to the exposed rump of a true poet.

And that he was. All who have stories, real or embellished, of Gregory’s legendary mischief and chaotic indiscretions must also have stories of his beauty, his remorse, and his generosity. He took benevolent note of me in the early ’70s, maybe because my living space was akin to his —piles of papers, books, old shoes, piss in cups—mortal disarray. We were disruptive partners in crime during particularly tedious poetry readings at St. Mark’s.

Though we were aptly scolded, Gregory counseled me to stick to my irreverent guns and demand more from those who sat before us calling themselves poets.

There was no doubt Gregory was a poet. Poetry was his ideology, and the poets his saints. He was called upon and he knew it.

Perhaps his only dilemma was to sometimes ask, Why, why him? He was born in New York City on March 26, 1930. His young mother abandoned him.

The boy drifted from foster home to reformatory to prison. He had little formal education, but his self-education was limitless. He embraced the Greeks and the Romantics, and the Beats embraced him, pressing laurel leaves upon his dark unruly curls. Knighted by Kerouac as Raphael Urso, he was their pride and joy and also their most provocative conscience.

He has left us two legacies: a body of work that will endure for its beauty, discipline, and influential energy, and his human qualities. He was part Pete Rose, part Percy Bysshe Shelley. He could be explosively rebellious, belligerent, and testing, yet in turn, boyishly pure, humble, and compassionate. He was always willing to say he was sorry, share his knowledge, and was open to learn. I remember watching him sit at Allen Ginsberg’s bedside as he lay dying. “Allen is teaching me how to die,” he said.

In early summer his friends were summoned to say goodbye to him. We sat by his bedside on Horatio Street in silence. The night was filled with strange correspondences. A daughter he had never known. A patron from far away. A young poet at his feet. On a muted screen, Robert Frank’s Pull My Daisy randomly aired on public television —unaware of its mystical timing. Images of the Daddies, young and crazy, black and white. Snapshots of Allen taped to the wall. The modest room lorded over by Gregory’s chair in all its shabby glory. So many dreams punctuated by cigarette burns. He was dying. We all said goodbye.

But Gregory, perhaps sensing the devotion surrounding him, became a participant in a true Catholic miracle. He rose up. He went into remission just long enough for us to hear his voice, his laughter, and a few welcomed obscenities. We were able to write poems for him, sing to him, watch football, and hear him recite Blake. He was here long enough to travel to Minneapolis, to bond with his daughter, to be a king among children, to see another fall, another winter, and another century. Allen taught him how to die. Gregory reminded us how to live and cherish life before leaving us a second time.

Patti SmithAt the end of his days, he still suffered a young poet’s torment —the desire to achieve perfection. And in death, as in art, he shall. The fresh light pours. The boys from the road steer him on. But before he ascends into some holy card glow, Gregory, being himself, lifts his overcoat, drops his trousers, and as he exposes his poet’s rump one last time, cries, “Hey man, kiss my daisy.” Ahh Gregory, the years and petals fly.

He loved us. He loved us not. He loved us.

Patti Smith

.

.

Nuccio Ordine. Manifest sobre La utilitat de l’inútil

.

 

Un llibre útil i necessari

 

 

.

.

Nuccio Ordine

Nuccio Ordine
(Diamante, Calàbria, 1958)

L’oxímoron evocat pel títol La utilitat de l’inútil mereix un aclariment. La paradoxal utilitat a què em refereixo no és la mateixa en nom de la qual es consideren inútils els sa­bers humanístics i, més en general, tots els sabers que no produeixen beneficis. En una accepció molt diferent i molt més àmplia, he volgut posar al centre de les meves reflexions la idea d’utilitat d’aquells sabers que tenen un valor essen­cial del tot aliè a qualsevol finalitat utilitarista. Existeixen sabers que són fins per si mateixos i que—precisament per la seva naturalesa gratuïta i desinteressada, allunyada de tot vincle pràctic i comercial—poden exercir un paper fona­mental en el conreu de l’esperit i en el desenvolupament ci­vil i cultural de la humanitat. En aquest context, considero útil tot allò que ens ajuda a fer-nos millors.

La utilitat de l'inútilPerò la lògica del benefici mina per la base les institucions (escoles, universitats, centres de recerca, laboratoris, mu­seus, biblioteques, arxius) i les disciplines (humanístiques i científiques) el valor de les quals hauria de coincidir amb el saber en si, al marge de la capacitat de produir guanys immediats o beneficis pràctics. És indubtable que molt so­vint els museus o els jaciments arqueològics poden ser tam­bé fonts d’extraordinaris ingressos. Però la seva existència, contràriament al que alguns voldrien fer-nos creure, no pot subordinar-se a l’èxit en la rendibilitat: la vida d’un museu o d’una excavació arqueològica, com la d’un arxiu o una bi­blioteca, és un tresor que la col·lectivitat ha de preservar ze­losament costi el que costi.

Per aquest motiu no és cert que en temps de crisi econò­mica tot estigui permès. D’igual manera que, per les ma­teixes raons, no és cert que les oscil·lacions de la prima de risc puguin justificar la sistemàtica destrucció de tot el que es considera inútil mitjançant el cilindre compressor de la inflexibilitat i de la retallada lineal de la despesa. Avui Eu­ropa sembla un teatre que diàriament exhibeix en el seu es­cenari sobretot creditors i deutors. […]

.

Nuccio Ordine
Inici de la Introducció a La utilitat de l’inútil. (Manifest)

.

.

.

.

11. L’ENCONTRE AMB UN CLÀSSIC POT CANVIAR LA VIDA

Tanmateix, no és possible concebre cap forma d’ense­nyament sense els clàssics. La trobada entre el docent i l’alumne pressuposa sempre un «text» del qual partir. Sen­se aquest contacte directe, els estudiants es veuran en difi­cultats per estimar la filosofia o la literatura i, al seu torn, els professors perdran l’oportunitat d’aprofitar al màxim les seves qualitats per despertar passió i entusiasme en els alumnes. Al capdavall es trencarà definitivament el fil que havia mantingut unides la paraula escrita i la vida, el cercle que havia permès als joves lectors aprendre dels clàssics a escoltar la veu de la humanitat fins i tot abans que, amb el temps, la vida mateixa els ensenyés a comprendre millor la importància dels llibres que ens han nodrit.

Les mostres de passatges escollits no són suficients. Una antologia no tindrà mai la força d’estimular reaccions que només la lectura íntegra d’una obra pot produir. I, dins del procés d’aproximació als clàssics, el professor pot exer­cir una funció importantíssima. N’hi ha prou amb fullejar les biografies o les autobiografies de grans estudiosos per descobrir gairebé sempre el record de la trobada amb un docent que, durant els estudis secundaris o superiors, va ser decisiu per orientar la curiositat cap a aquesta o aque­lla disciplina. Tots nosaltres hem pogut experimentar fins a quin punt la inclinació cap a una matèria específica ha estat suscitada, molt sovint, pel carisma i l’habilitat d’un professor.

L’ensenyament, de fet, implica sempre una forma de seducció. Es tracta d’una activitat que no pot considerar-se un ofici, sinó que en la seva forma més noble pressuposa una sincera vocació. El veritable professor, en definitiva, pren els vots. És per això que George Steiner ha fet molt bé de recordar-nos que l’«ensenyança de mala qualitat és, gairebé literalment, assassina i, metafòricament, un pecat». Una manera d’ensenyar mediocre, en efecte, «una pedago­gia rutinària, una forma d’instrucció que sigui, conscient­ment o no, cínica en els seus objectius merament utilitaris, són ruïnoses». L’autèntica trobada entre el mestre i l’alumne no pot prescindir de la passió i l’amor pel coneixement. «No s’adquireix coneixement—recordava Max Scheler, ci­tant Goethe—sinó d’allò que s’estima, i com més profund i complet hagi de ser el coneixement, tant més intens, fort i viu haurà de ser l’amor, o més aviat la passió». Però, per re­prendre el nostre fil conductor, la passió i l’amor, si de debò són genuïns, pressuposen en tot cas gratuïtat i desinterès: només en aquestes condicions la trobada amb un mestre o amb un clàssic podrà canviar veritablement la vida de l’es­tudiant o del lector.

.

Nuccio Ordine
La utilitat de l’inútil (Manifest)

.

.

.

La utilitat de l'inútilNuccio Ordine

La utilitat de l’inútil
Manifest
Amb un assaig d’Abraham Flexner
Traducció de l’italià i l’anglès de Jordi Bayod
Quaderns Crema. Barcelona, 2013
ISBN: 9788477275534

.

.

.

Categories:Calaix de sastre Etiquetes: ,