Inici > Ecos de l'Odissea > Circe, «las serenas» i «el alto griego» segons Fray Luis de León

Circe, «las serenas» i «el alto griego» segons Fray Luis de León

.

.

.

ODA IX

    LAS SERENAS

A Cherinto

Fray_Luis_de_León

Fray Luis de León (Belmonte, Cuenca, 1527 o 1582 – Madrigal de las Altas Torres, Ávila, 1591)

.

No te engañe el dorado 
vaso ni, de la puesta al bebedero 
sabrosa miel, cebado; 
dentro al pecho ligero, 
Cherinto, no traspases el postrero 

asensio; ten dudosa 
la mano liberal, que esa azucena, 
esa purpúrea rosa, 
que el sentido enajena, 
tocada, pasa al alma y la envenena. 

Retira el pie; que asconde 
sierpe mortal el prado, aunque florido 
los ojos roba; adonde 
aplace más, metido 
el peligroso lazo está, y tendido. 

Pasó tu primavera; 
ya la madura edad te pide el fruto 
de gloria verdadera; 
¡ay! pon del cieno bruto 
los pasos en lugar firme y enjuto, 

antes que la engañosa 
Circe, del corazón apoderada, 
con copa ponzoñosa 
el alma trasformada, 
te ajunte nueva fiera a su manada. 

No es dado al que allí asienta, 
si ya el cielo dichoso no le mira, 
huir la torpe afrenta; 
o arde oso en ira 
o, hecho jabalí, gime y suspira. 

No fíes en viveza: 
atiende al sabio rey Solimitano; 
no vale fortaleza: 
que al vencedor Gazano 
condujo a triste fin femenil mano; 

imita al alto Griego, 
que sabio no aplicó la noble antena 
al enemigo ruego 
de la blanda Serena, 
por do por siglos mil su fama suena; 

decía comoviendo 
el aire en dulce son: «La vela inclina, 
que, del viento huyendo, 
por los mares camina, 
Ulises, de los Griegos luz divina; 

allega y da reposo 
al inmortal cuidado, y entretanto 
conocerás curioso 
mil historias que canto, 
que todo navegante hace otro tanto; 

Todos de su camino 
tuercen a nuestra voz y, satisfecho 
con el cantar divino 
el deseoso pecho, 
a sus tierras se van con más provecho. 

Que todo lo sabemos 
cuanto contiene el suelo, y la reñida 
guerra te cantaremos 
de Troya, y su caída, 
por Grecia y por los dioses destruida.» 

Ansí falsa cantaba 
ardiendo en crueldad; mas él prudente 
a la voz atajaba 
el camino en su gente 
con la aplicada cera suavemente. 

Si a ti se presentare, 
los ojos sabio cierra; firme atapa 
la oreja, si llamare; 
si prendiere la capa, 
huye, que sólo aquel que huye escapa.

.

Fray Luis de León

.

.

.

.

  1. Encara no hi ha cap comentari.
  1. No trackbacks yet.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

%d bloggers like this: